El Dinero no es tu Problema más Grande

“Su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten”. Mateo 6:32-33 (NTV)

Cada vez que nos preocupamos por el dinero, estamos actuando como si no creyéramos en Dios. Es una forma de decir: “todo depende de mí”. Eso no está en la Biblia.

La preocupación es una luz de advertencia de que dudamos del amor de Dios. Sin embargo, la Biblia dice que Dios “Ha dado alimento a los que le temen; recordará su pacto para siempre” Salmo 111:5 (LBLA).

Y el libro de Romanos nos dice que Dios envió a su Hijo, Jesucristo, a morir en la cruz para que pague por tu salvación. Si Dios te ama lo suficiente como para enviar a su propio Hijo a morir por ti, seguramente te ama lo suficiente como para encargarse de tus facturas.

Dios resolvió tu mayor problema cuando te salvó, por lo que cualquier otro problema es menor en comparación. La conclusión es realmente esta: ¿crees que Dios hará lo que dice que hará, que te proveerá?

¿Estás dispuesto a pedirle a Dios las cosas que necesitas, en lugar de salir y cobrar por ellas?

¿Estás dispuesto a aprender a estar contento?

¿Estás dispuesto a adorar con tu diezmo como Dios lo ha mandado y creer que Él se encargará de tus necesidades?

¿Estás dispuesto a vivir con integridad y ser honesto en tus finanzas?

¿Estás dispuesto a confiar en Jesucristo completamente en cada área de tu vida?

Si te tomas en serio ser liberado de los temores financieros, debes elegir hacer lo que Dios te ha dicho claramente que hagas. Lo ha expuesto en su Palabra. Él dijo: “Haré esto, la promesa, si obedeces la premisa”.

Elige hoy ser un fiel administrador del dinero y los recursos que tienes para que Dios pueda usarte para sus propósitos.

Reflexiona sobre esto:

  • Si confiaras más profundamente en Dios para atender cada necesidad que tengas, ¿cómo cambiaría la forma específica en que administras tus finanzas?
  • ¿Estás contento con lo que tienes ahora? ¿Por qué o por qué no?
  • Dedica un tiempo para confesar las formas en que has tratado de controlar tu dinero y perseguido tus propios fines con tu dinero. Pídele a Dios perdón y ayuda para crecer como un discípulo fiel y obediente.
Te invitamos a ESCUCHAR el mensaje de hoy en NUESTRA NUEVA PAGINA WEB.


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