Cuatro Maneras Que Dios Contesta Nuestras Oraciones

 

“Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden[a] un pescado, ¿les dan una serpiente en su lugar? 12 O si les piden un huevo, ¿les dan un escorpión? ¡Claro que no! 13 Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes lo pidan”. Lucas 11:11-13 (NTV)

Dios siempre responde cada oración –solo que no siempre de la manera que quieres- y él lo hace en cuatro maneras.

Cuando lo que pides no es correcto, Dios dice, “No”. Al igual que cuando los padres le dicen “no” a sus hijos por cientos de buenas razones, Dios no te debe una explicación cada vez que dice “no” a tu petición.

Cuando el tiempo no es el correcto, Dios dice, “Más despacio”. Hay una gran diferencia entre un retraso y una negación. “No” y “todavía no” no son la misma cosa, y aprender a aceptar la diferencia demuestra madurez espiritual.

Cuando la petición y el tiempo son los correctos, pero no estás bien, Dios dice, “Crece”. Él quiere que hagas algo en tu vida antes de que responda a tu oración, porque no estás listo para manejar la respuesta.

Cuando la petición, el tiempo y tú, están en el momento correctos, entonces Dios dice, “Adelante”. Dios a menudo nos da luz verde a nuestras oraciones –¡Es una razón para celebrar!

Lucas 11:11-13 dice, “Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pescado, ¿les dan una serpiente en su lugar? O si les piden un huevo, ¿les dan un escorpión? ¡Claro que no! Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes lo pidan” (NTV).

Dios nunca te va a dar nada que es dañino o malo para ti. Después de todo, ¿si los padres imperfectos saben cómo dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más Dios, quien es bueno y perfecto, hará más por ti? Él está listo para responder tu oración –en su tiempo y formas perfectos.

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Cómo puedes decir la diferencia entre un retraso y una negación? ¿Deberías responder a esas respuestas de manera diferente? ¿Por qué y por qué no?
  • Piensa en una ocasión que Dios respondió a tu oración con un: “crece” ¿De qué maneras creciste, y que aprendiste mientras estabas esperando en Dios para que respondiera tu oración?
  • ¿Cómo crees que Dios quiere que respondas cuando él dice: “Adelante”?

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