Conviértete en una Persona más Bondadosa

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor”.  1 Juan 4:18a (RVC)

 

La parábola del Buen Samaritano (Lucas 15) enseña dos lecciones muy profundas sobre la bondad. Si quieres convertirte realmente en una persona bondadosa, debes estar dispuesto a hacer dos cosas:

  1. Debes estar dispuesto a ser interrumpido. La bondad no se da en tu propio horario. Ocurre en el horario de los demás. Por eso necesitan amabilidad. En ese momento, debes dejar todo y detenerte. El amor es a menudo inconveniente, y la bondad toma tiempo.
    Piensa en las excusas que el Buen Samaritano pudo haberle dado al hombre herido al lado del camino. Pudo haber dicho: “tengo mis propios problemas en que pensar” o “tengo asuntos importantes que atender. Además, probablemente sea una causa perdida”. Siempre que quieras una excusa para no ser bondadoso, el Diablo estará ahí para darte una. Con gusto te dará mil excusas sobre por qué no tienes el tiempo, la energía o el dinero para hacer lo que hay que hacer.
    Dios pone intencionalmente a las personas que sufren en tu camino para que aprendas a ser bondadoso. Cuando te encuentres con estas oportunidades hoy, ¿cómo responderás? ¿desaparecerás? ¿o aprovecharás el momento?
  1. Debes estar dispuesto a correr riesgos. Muchas veces, tus propios miedos pueden impedirte ser bondadoso. Imagina los miedos legítimos que el Buen Samaritano pudo haber tenido.
    Podría haber dicho: “¿y si voy a ayudar a este hombre y los ladrones siguen aquí?” o “¿y si es una trampa?” o “¿y si rechaza mi ayuda?”.
    Hoy en día podríamos decir: “¿y si me demanda?” o “¿y si no puedo ayudarlo realmente? no estoy entrenado en primeros auxilios”. ¿Cuántas veces no has ayudado a alguien porque pensaste: “no sé qué decir”? Un gran temor que no solemos mencionar: involucrarse en el dolor de alguien más nos recuerda nuestra propia debilidad. Tenemos miedo de lidiar con el dolor de otros, porque entonces el nuestro se desvanecerá.

Pero nunca aprenderemos a mostrar verdadera bondad hasta que superemos nuestros miedos y extendamos el amor de Dios a las personas que están sufriendo. La Biblia dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” 1 Juan 4:18a (RVC).

Es el amor de Dios, de hecho, el que primero nos ayuda a sanar de nuestro propio dolor para que luego podamos mostrar ese amor a los demás. Es el amor de Dios que nos ayuda a superar nuestros miedos para que podamos aprender a ser bondadosos.

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Cómo puedes crear un espacio en tu horario para tener más tiempo y mostrar bondad a los demás?
  • ¿Qué miedos necesitas superar para poder mostrar bondad a los demás?
  • Prepárate esta semana: Dios quiere que muestres bondad hacia alguien en tu camino. ¿Cómo responderás?

 

 


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